Decálogo del Club


1. El aprendizaje deportivo y el aprendizaje de valores personales y sociales forman un todo inseparable.

2. Es perfectamente compatible la práctica del fútbol con el cumplimiento de las obligaciones académicas de los jugadores y jugadoras, y evitaremos usar la titularidad o la suplencia como medio de coacción.

3. Fomentaremos y favoreceremos una estrecha relación entre la familia y el club.

4. La comunicación permamente entrenador-jugador/a debe ser uno de los factores claves en el proceso de enseñanza-aprendizaje.  Ellos y ellas serán los verdaderos protagonistas de su aprendizaje. 

5. Todos los miembros del club deberán ser reconocidos, valorados y respetados por parte de los jugadores y sus familiares. 

6. En el trabajo de equipo todos los jugadores y jugadoras manifestarán una actitud participativa y solidaria. 

7. Los jugadores y jugadoras deben percibir de sus entrenadores que son cordiales, alegres, pacientes, justos y comprensivos.  Los jugadores deben destacar por su autocontrol, humildad, generosidad, respeto, esfuerzo y constancia.

8. Tan importante es celebrar las victorias como saber aceptar las derrotas asumiendo la superioridad del equipo adversario y felicitándolo por ello. 

9. El árbitro tiene un difícil papel que cumplir y merece  el total respeto de todos los miembros del club.

10. El ejemplo de directivos, entrenadores, delegados, padres y madres será siempre la mejor enseñanza.